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Símil Paraíso y Breve Historia de La Crónica. De la Bicicleta al Living

“Símil paraíso” es un espacio de pequeños relatos locales y globales, desde la crónica como género del discurso. Sólo pretende comunicar un pensamiento crítico, reflexivo y sobre todo subjetivo.

«De la Bicicleta al living», es un recorrido en bicicleta en el centro de Mérida que aborda la pandemia COVID 19 y lo que creemos será su impacto mundial.

De la Bicicleta al Living

Crónica N°1 de «Símil Paraíso»

21 de marzo de 2020

Veo a Lucia jugar en la sala, se pendula en una hamaca que pusimos hace tiempo, que ahora la tiene de múltiples usos, para dormir y jugar. Veo a la calle, y el silencio comienza a dominar el bullicioso centro de Mérida, donde algunos peatones, todos con “tapa bocas”, van caminando serenos y pensativos a la vez. Ahora tengo mi propio tapa bocas. El Primer día Lucia se asustó y casi llora de la extrañeza. Hoy, antes de salir, me dijo en su idioma de casi tres años, que no lo olvidara. Así empieza esta crónica, así mi «Símil Paraíso».

Durante estos días he hecho el recorrido de poco más de un kilómetro, entre el apartamento donde vivimos a La Rama Dorada, nuestra librería-café; atravesando toda la retícula del Distrito Cultural del centro histórico de Mérida. En el pedaleo comienzo realmente esta reflexión, viendo las calles solas, pero también más limpias y sintiendo el aire fresco y frío de la ciudad, tarareando “Yendo de la cama al living” de Charly García.

Creo que es la primera vez en estos años que siento que no somos los únicos en atravesar una crisis, pienso que ahora el mundo entero nos comprende más. Me asombra ver en otras sociedades lo que he visto aquí hace unos años, como por ejemplo, las aglomeraciones por la compra de comida; veo por los medios del primer mundo a la gente nerviosa y agresiva comprando alimentos, comprobando que el pánico es parte de la condición humana y no de una sociedad en particular. También comprendo ahora mejor la diferencia entre irse y huir. El primero es el riesgo a lo desconocido, el segundo es el temor por no volver a encontrarse con el pasado crítico.

El mundo entero ha comenzado un repliegue táctico al que han llamado cuarentena, confinamiento, encierro, reclusión, distanciamiento social; en fin, diferentes formas de enunciar lo que primitivamente es el principio de supervivencia; buscar el hogar, el refugio, el sitio seguro mientras la pandemia pasa.

Comienzan los análisis de todo tipo, desde el criterio científico, el religioso, el social y todos decantan en lo económico, en la paralización de un modo de producción que en buena medida nos ha llevado a ésto. Una paralización de un ritmo de progreso del que ya venían diciendo que era insostenible.

El mundo tal como lo conocimos, como las grandes narrativas, está dando un giro impresionante. La comunicación digital se fortalece interconectando en tiempo real al planeta, pero sorpresivamente aparecen con más rigor las fronteras geográficas nacionales; y pronto -con seguridad- las regionales, como medida de protección a la inmune defensa al virus. Veremos una nueva xenofobia a chinos, españoles e italianos, vistos con desconfianza. Debemos prepararnos para éso.

Comprenderemos -como nos ha pasado a los venezolanos-, que todo puede pasar, incluso lo que pensamos que no puede pasar; en ese sentido advierto que, cuando un gobernante dice que no se preocupen por los suministros, realmente está sugiriendo que se preocupen, pues toda cadena productiva es finita.

Es una época de cambios. Debemos tener temple para comprenderla e insertarnos en ella.

Veremos qué pasa.


La crónica como género se remonta al medioevo, pero toma fuerza luego de la Conquista española en tierras americanas, con los cronistas de Indias, quienes relataron y construyeron desde la escritura todo el imaginario del Nuevo Mundo: cartas, crónicas y relaciones, fueron las tres maneras de construcción textual más usadas. Durante el siglo XX, la literatura y el periodismo tomaron la crónica como una de sus formas de expresión, consolidándola dentro de los géneros de la comunicación actual.

El Profe Alex Bustamante

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