Cuéntame uno de Diseño y Responsabilidad

Todos los años el 29 de junio se celebra el Día Mundial del Diseño Industrial, WIDD por sus siglas en inglés, y ya es costumbre darle un tema, porque no es solamente alzar copas a una de las disciplinas más recientes y animadas en estar actualizada, modestia aparte, sino ampliar los objetivos éticos de la profesión a través de reflexiones e ideas sobre el tema en cuestión. Este año le corresponde al Objetivo 12 del Desarrollo Sostenible de la ONU: Consumo y Producción Responsables. Como anillo al dedo.

Aquí el método para desarrollar responsablemente, ideado por WDO.

Como esto va de Diseño y Vivencias

Les echo un cuentico, para luego armar otro, para que vean que eso del diseño y la responsabilidad es de larga data.

Al inicio de los noventas portaba mi uniforme de primaria. En esa Venezuela con crisis pero pujante se hacían concursos y encuentros, y yo, como buena niña estimulada, participé en el Concurso de Fundación BIOMA de Aldemaro Romero Jr., era a nivel nacional y había que hacer un cuento ilustrado, lo cual me resultaba fascinante; en una oportunidad sobre la tala de árboles y luego sobre contaminación atmosférica. Spoiler Alert: gané en ambos casos y tuve que ir a presentarlos en el programa de Tío Simón. 😊

En el inicio del nuevo milenio comencé la carrera de Diseño Industrial, en donde desde el primer día se habla del compromiso que como desarrolladores tenemos con el medio ambiente. Se nos hace conscientes del hecho de que usamos recursos medioambientales para solventar necesidades humanas, sería una estupidez no hacer coincidir el respeto de estos dos ámbitos. Los diseñadores nos debemos a ambos, al ambiente y a la gente. ¡Ohhh sí! 😏

En el inicio de los 2010 desarrollé un diseño dentro de los cánones de la sostenibilidad, fueron unas pesas para hacer ejercicio, hechas en aluminio reciclado y para ser usadas en algunos gimnasios. El producto en cuestión fue representante de Venezuela en la Bienal Iberoamericana de Diseño del 2012. Pas mal, ¿no? 😎

En estas dos pesas se utilizaron aproximadamente 315 latas de refrescos, lo de la responsabilidad marcó el desarrollo de este producto. Pero este cuento lo dejo para un próximo artículo.

El cuento en cuestión

A los Objetivos del Desarrollo Sostenible hay que rendirle cuentas, y me pregunto si realmente estamos siendo tan responsables. En vista de eso, y por ser una mujer diseñadora y una niña cuentera, me atreví a generar una narración en prosa sobre el tema, con la intención de que cada quien saque una moraleja (yo encantada si me la haces saber). Puedes oír el cuento con piquete incorporado en el audio a continuación. Pendiente con las negritas, porque esas son palabras claves de Consumo y Producción Responsables.

Andrea Lohas, no es su verdadero apellido pero así se hace llamar una vez que se alistó a un estilo de vida centrado en el bienestar personal y colectivo, el respeto al medioambiente, la sostenibilidad y la justicia social. Ella redacta en la huerta de su proyecto las líneas del discurso que va a dar. ¿Qué es un raya más pa’un tigre?, si se la pasa de un streaming a un video viral. Andrea ha estado al frente, motorizando las estrategias, moviendo las conciencias porque el Objetivo 12 es la base de su propuesta valor: garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.
Años en ese asunto, desde entenderlo, sentirlo propio, llevarlo a cabo y, ahora, comunicarlo. Dicen que las masas son fáciles de manipular, pero eso es para el populismo, porque cuando corresponde educar, ¡ay papá!, es un proceso de hormiguita, -porque el propósito del diseño y la sostenibilidad es dar con menos sin dejar de sumar, en inglés, para que suene como agencia de publicidad «doing more and better with less”-, escribe ella sobre el papel vegetal con sello de Economía Circular.

Andrea Consumens, como Lohas llama a aquella mujer hiper consumista y derrochadora, quedó sin nada cuando aparentaba tenerlo todo, menos sentido común. Su modo de vida bien se podría resumir en: consumir hasta morir, mientras más mejor, y lo de ayer de nada sirve; filosofía que extrapoló a su negocio y juntó con falsas promesas y etiquetas caza bobos. La calidad por el piso, una fabricación grosera, las cuentas turbias. La señorita creía que se estaba comiendo al mundo, ¿O sí? Lo cierto es que la avaricia la hizo crecer como la espuma, pero su ceguera la hundió.
Ella misma se alzó, ella también se destruyó. Llena de señalamientos y demandas por un mercado defraudado, sin su cuota de felicidad objetual, sin su entrada de efectivo diario, ni su práctica de desechar lo útil, estaba en medio de todo su desplome, desorientada, triste y vacía en el silencio del «negoción» que ella hizo ¿florecer? ¡Ja! Vaya metáfora tan sarcástica.

Andrea llegó a ser Consumens a punta de nefastas prácticas y vacíos existenciales. Tuvo un paréntesis en su vida en el que volvió a su apellido de pila; reconoció los errores, aceptó la pérdida, aprendió de desprendimiento y cambió su forma de pensar y obrar. Andrea llega a ser Lohas por un estilo de vida en armonía con la naturaleza, el bienestar emocional y colectivo y, para su satisfacción personal, un buen cash. Sigue escribiendo -He enrumbado mi camino, mas sigo en el terreno del comercio, pero del comercio justo.
Ya no soy una loca descarriada, sólo loca-, ríe y sigue, describe su nueva propuesta que promueve la cultura y los productos locales, en alianza con hacedores y artesanos de su ciudad, juntos cambian la cara de la otrora planta del despilfarro, por un espacio colaborativo y ecoeficiente, en donde se gestiona todo el ciclo de vida del producto, garantizando una trazabilidad impecable, por medio de políticas de gestión sostenible que embelesan a copropietarios y atraen más entusiastas. Concluye -La meta ahora es replicar esta experiencia en el ámbito público, a través de: la prevención, reducción, reciclaje y reutilización, el fortalecimiento de la capacidad científica y tecnológica y la implementación de modalidades de consumo y producción más sostenibles. Creo que esta gestión será de lo más bonita. Gracias por creer en esta forma de vivir-.


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